Esta noche llegué con el corazón como gelatina. En medio de una noche que pintaba un tanto monótona, hubo una sorpresa. Mientras todos esperaban la consabida tanda de música disco ochentosa y setentosa, después del video familiar, el vals, y “love is in the air”, en la boda de mi amiga los padres se lanzaron con la sorpresa de una tanda de barítono, mezzosoprano y tenor.
Ya se que la gente aquí en la Argentina va a las bodas y espera bailar al son de Village People, y corear junto al pielrroja, el motociclista y el bigotes vestido de cuero, al son de YMCA.
Pero ese bocadillo lírico de media hora fue miel para el alma.
Cantaron Toreador y Habanera de Carmen de Bizet, una canzonetta italiana, alguna otra melodía española. Pero la que me pegó como un martillazo fue Nessum Dorma, que hizo que me picaran los ojos. De pronto veía al tenor que cantaba frente a mí como a través de un vidrio esmerilado. Juro que en ese momento sentí que me enamoraba! Alguien que canta así me puede dar vuelta y media y yo sigo girando. Fue mágico.
Fue una noche de emoción, literalmente casi hasta las lágrimas. Aunque básicamente saludé a la novia 10 segundos en medio de la batahola.
Les dejo una versión de Pavarotti:
Y una perla adicional, Habanera por María Callas:

Hola DEB, muy buenos los videos. Me permito compartirle uno que los últimos días se ha robado mi tímpano.
http://www.youtube.com/watch?v=KLQcfCsJr8Y
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Siempre me pareció que usted no tenía todos los patitos en fila, deb, pero ir a un casamiento a escuchar Nessum Dorma y Habanera me parece demasiado. Usted perdone, pero se le salió la cadena
Gracias Tomaz! Estoy retomando mis gustos líricos…
Viejo criado, no tuve mucha opción, no fui específicamente a eso, pero fue lo mejor de la noche, eso sí. Junto al postre de brownie, chocolate caliente y dulce de leche con helado…