Para terminar este domingo olvidable e irme a dormir con el ánimo por los suelos y la esperanza arrastrada en el fango, me encontré con este artículito:
Hace mil que no veo a Chócolo. Es una de esas personas con mucho humor y agudeza que me saca una sonrisa de solo recordarlo, no solo por las buenas caricaturas que siempre ha hecho, sino por la buena onda que siempre irradió. Un paisa de barrio. Y me encanta ver que no ha perdido para nada el toque…
Esta es una de sus caricaturas, a propósito del famoso argumento que esgrimen los que dicen que ahora el país está mejor porque la gente puede viajar y regresar a sus fincas y a propósito de quienes ya hablamos más abajo,los invisibles de siempre.
En estos días estoy leyendo una novela histórica sobre Juana La Loca, hija de los Reyes Católicos y casada con Felipe El Hermoso, por quien, dice el mito, perdió las neuronas. Parece que no fue así. Pero bueno, todavía no he llegado a la parte en la que cuentan a qué se debió su encierro en Tordesillas y quien construyó o hizo creer tal versión. El asunto es que esas eran épocas en las que las monarquías vivían en grandes palacios, se vestían lujósamente, derrochaban y se sentían efectivamente elegidos divinos, tocados por la gracia de Dios o lo que fuera y así actuaban; pero también gobernaban y tenían un papel decisivo en el destino de sus naciones o pueblos, bien, mal, despóticamente o con sabiduría.
Pero hoy las monarquías son estructuras obsoletas, antidemocráticas y en la mayoría de los países en las que existen son meramente simbólicas, formales y cuasi - parásitas.
Por eso me pareció casi una cargada cuando leí hace unos días:
Bueeeeeno… para un domingo y variar un poco no está mal consolarnos y reirnos del mal ajeno. Piensen que aquí, en nuestros patrias latinoamericanas, sostenemos inútiles con nuestros impuestos, pero al menos los elegimos.
Hoy recibí un correo de prensa en el que anuncian el lanzamiento del último disco de Chucho Valdés para el mes de octubre. Me emocioné!
Leyendo la gacetilla no me quedó claro si es una compilación o nuevas versiones. La que le da nombre a este disco, “Canto a Dios” fue un tributo a las víctimas del huracán Katrina que hizo en el 2005…
“CANTO A DIOS” está integrada por cinco composiciones tituladas “Claudia”, “Nanu”, “La tormenta y la calma”, “Canto a Dios” y “Tributo a Africa (Shaka Zulu)”.
Durante los dos últimos años (2006 y 2007) los desplazados por conflictos internos ha aumentado de 24,4 a 26 millones. Colombia ocupa un terrible segundo lugar en el mundocon 3 millones, después de Sudán (5,8 millones) y por delante de países como Irak (2,4 millones).
Vale aclarar, en todo caso, que ACNUR no cuenta a los palestinos que son 4,6 millones y son asistidos por la UNRWA - Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos -.
Hubo, por supuesto, reacciones del gobierno colombiano. Que no son tantos, solamente 2,5 millones entre 1997 y 2008.
Según la ONG Codhes - Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento Forzado - hay 4′437.000 personas desplazadas si se comienza a contar desde 1985. Y si se piensa en uno de los argumentos del mismo gobierno, no hay mucha esperanza de un retorno masivo:
“…en general los desplazados no tienen todavía acceso a tierras y … los retornos no pueden ser masivos porque no están dadas las condiciones de seguridad.”
Aún así, hay comunidades como la de El Encanto que, después de 4 años, decidieron organizarse y recuperar sus tierras por cuenta propia y a pesar de enfrentar la muerte y la desprotección del Estado.
El video de arriba son sus testimonios y es la segunda parte del documentalLa Voz de las Piedrasdirigido por Javier Corcuera para la TVE. Para quienes quieran verlo completo, aquí abajo están la primera y la tercera parte. Si tienen tiempo se los recomiendo.
Conocer las estadísticas no sirve de nada si no se escuchan las voces. Ellos lloran a sus desaparecidos y muertos, pero no se rinden:
Sé que son las cuotas de la guerra, pero sé que son las cuotas que no deberían suceder…(sic)
Un campesino sin tierra no es nada, así que muérase en la tierra…(sic)
Yo ya no entiendo nada. Al principio cuando comenzó todo el tejemaneje entre el campo y el gobierno me parecía que las cosas eran medianamente claras. Leía los análisis que se publicaban y se hacían en los distintos medios y más o menos compartía la posición del gobierno. Me parecía que los grandes productores del campo y sus comercializadores estaban defendiendo una renta extraordinaria, que utilizaban el campo como recurso económico sin importarles el campesino, el peón, el indígena, el habitante más pobre y explotado de sector rural; y que tampoco les interesaba agotar ese recurso, la tierra, con tal de ganar cada vez más. Algo escribí sobre el daño ambiental que causa ese esquema de explotación. Para mí el gobierno tenía el deber de regular esto. Si las retenciones eran un comienzo para poner un límite, bienvenidas.
Después escuché argumentos varios que matizaban la confrontación. Y parece que el matiz era necesario, porque la radicalidad de la medida fue una de las causas para que el entonces ministro de Economía,MartínLousteau,se fuera del gobierno, para que finalmente se modificara el esquemay se planteara el reintegro y subsidios a pequeños productores. Pero no fue suficiente. Con el tiempo, las cosas han ido escalando y complicándose con acusaciones y reclamos ajenos al origen del conflicto.
La verdad, hoy ya no entiendo nada y me cuesta defender alguna de las posiciones actuales. No estoy de acuerdo con los reclamos del campo, pero me parece inaudito que el gobierno se trance en una lucha de poder y no sea capaz de administrar su posición en el manejo de la estructura del estado para solucionar esta absurda crisis, en una situación de privilegio económico, de superávit y de pujanza.
No entiendo este clima de zozobra e inestabilidad en medio de un país que venía creciendo. No entiendo esta confrontación en medio de insultos, acciones patoteras y declaraciones incendiarias. La única explicación que me arriesgo a darme a mi misma hoy, es que como soy extranjera, hay algo “en el aire” que no termino de captar. Agota tratar de explicarlo de otra manera. Demasiadas nebulosas, demasiados puntos oscuros.
Todo esto podría titularse, al igual que una mala película, “Cómo echar todo al tacho en 90 días y salvarse - o morir - en el intento”.
Lo han cubierto de afiches / de pancartas
de voces en los muros
de agravios retroactivos
de honores a destiempo
lo han transformado en pieza de consumo
en memoria trivial
en ayer sin retorno
en rabia enmbalsamada
han decidido usarlo como epilogo
como ultima thule de la inocencia vana
como anejo arquetipo de santo o satanas
y quizas han resuelto que la unica forma
de desprenderse de El
o dejarlo al garete
es vaciarlo de lumbre
convertirlo en un heroe
de marmol o de yeso
y por lo tanto inmovil
o mejor como mito
o silueta o fantasma
del pasado pisado
sin embargo los ojos incerrables del che
miran como si no pudieran no mirar
asombrados tal vez de que el mundo no entienda
que treinta años despues siga bregando
dulce y tenaz por la dicha del hombre.
Hay algo que nos están ocultando. La razón hace presumir que en el universo es difícil que seamos excepcionales, pero parece que ya hicieron contacto y no nos han dicho nada al resto de los terráqueos!!. Y lo peor es que, como siempre, los que tienen cómo, se avivan antes y se preparan para abrir nuevos mercados y a los demás nos quieren dejar en banda…
Y si ya teníamos hambruna en el mundo, ahora sí que vamos a terminar en la inopia!!!. Este mundo se acaba!!! Al menos el de nosotros, que no tenemos como sortear el desabastecimiento por el paro de transportistas.
Hoy son los Doritos, mañana será Mc Donalds y cuando menos nos demos cuenta, E.T. vendrá y nos dejará sin Starfucks!!
Cuando se levantó el polvorín bloggeril (más allá de quienes frecuentan blogs, me parece que nadie le dió mucha bola) por las declaraciones que hizo José Pablo Feinmann sobre los blogs, en la Feria del Libro de Buenos Aires -“En Argentina no hay pelotudo que no tenga un blog” - yo andaba en cualquier otra cosa, menos en la vida virtual. Así que dejé pasar el show. Algo atisbé y me reí mucho con las manifestaciones indignantes de quienes utilizan este medio y creen que están inventando el hilo negro. Para no extenderme mucho, lo más cercano a lo que pienso lo leí en Paredario.
Pero ahora resulta que no solo hay un absurdo corporativismo bloggero, sino que además se quiere institucionalizar el día … del comentarista de blogs!!, con la pretensión que sea además Internacional!! Supongo que se emplearán a fondo para conseguir su aprobación por ley en los parlamentos de otros países. Miren que hay que hacer lobby…
“una fecha para homenajear a esos internautas que dejan sus opiniones en las bitácoras de otros usuarios y le dan vida a la “blogósfera”.
Convengamos que hay comentaristas que cada tanto dicen cosas interesantes, debaten y aportan; otros no, pero acompañan. Y están los anónimos que se escudan en ello y se lanzan contra todo y contra todos sin argumentos y con una violencia y agresividad gratuita. Una gran mayoría, diría yo. Hay de todo como en botica y en la vida real. Pero ¿Hay que homenajearlos? - u homenajearnos porque yo también comento en varios - ¿A cuento de qué?? Instauremos entonces el día del lector de diarios, el día del lector de libros de autoayuda (que plomo debe ser esa celebración) o el día del televidente de realities. Cualquier cosa!. Si como dice Wall en Paredario, Feinmann se quedó corto y todavía faltan pelotudos que tengan blogs, no creo que entre los comentaristas falte mucho para poder hacer esa generalización.
Por favor, más de Feinmann y menos pelotudeces para celebrar…
Hoy es el día contra el trabajo infantil. La Organización Internacional del Trabajo lo instituyó desde el 2002. La publicidad de la Fundación Telefónica en la radio dice “para que los niños vuelvan a ser niños”. El locutor de la radio se queja de lo que sufren los niños que van a castings y los miles de padres que los someten a la presión de la competencia por figurar en los miles de programas de televisión con la esperanza de convertirlos en estrellitas. La misma página de la OIT hace una campaña mundial que dice: La educación: La respuesta acertada al trabajo infantil.
Sí, todo muy lindo.
Padres tratando de resolver sus propias frustraciones en sus hijos, que sufren como propias no ganar o quedar elegidos en concursos y castings. Muy triste, sí. Pero esos niños son el 0.000000001% de la población mundial y que carajo! Tienen 10 mil otros estímulos que le hacen la vida más fácil y si no, seguramente les van a pagar terapeuta desde los 4 años (esos padres son así de culpógenos).
Y que alguien les diga a los de la Fundación Telefónica que por más que hagan, los niños no vuelven a ser niños!!! Pierden su niñez y parte de sus capacidades para el futuro. En pocas palabras, los condenan a competir con desventajas en este mundo en el que algunos crecen con sobre- estímulos y otros lo sufren en condiciones criminales:
Así que no me vendan que lo que los actuales niños sufren puede ser reversible.
Y lo de la educación… quizás tenga más sentido. Pero ¿A quién hay que educar? Si el sistema bárbaro en el que vivimos y al que sometemos a los niños y a los adultos responsables (o no) de esos niños no les da mucha opción. O vayan y díganle a un campesino en cualquier lugar remoto de América Latina que en vez de utilizar a toda su familia para traer algo de comida a su casa, mande a los niños a caminar horas y horas para que asista a la escuela más cercana, con el estómago vacío y sin las calorías acumuladas suficientes para aguantar las malas condiciones de su vida?
Hace poco escribí algo sobre los niños invisibles, esos que no van a castings, esos a quienes hacemos víctimas de las necesidades que crea este sistema capitalista, donde a un grupete le importa más los millones de dólares que deja de ganar por un impuesto mientras se queja en medio de un asado, pero no ha hecho nada por los peones agrícolas cuya situación criminal eterniza, condenándolos a sobrevivir y no a vivir.
Así que no me vengan con retórica con la que una vez por año nos hacemos los sensibles sociales. Tendríamos que recordar que nos estamos cargando el futuro. Y los medios pueden y deberían hacer más que solo difundir estadísticas.