El derrumbe de una fantasía
27 mar
Alguna vez escribí que la música era el resultado maravilloso de un quehacer misterioso para mí. Sin embargo, nunca quise desentrañarlo pese a algunos intentos familiares para que me acercara a la flauta cuando era niña. ¿Por qué la flauta?, otro misterio que tampoco se me antojó dilucidar; me bastó siempre con disfrutar su sonido. La flauta, traída de Alemania, quedó en el olvido y en el armario de algún amigo al que se la presté.
La música no siempre ha sido una banda sonora en mi vida, pero siempre alienta mis sensaciones e invoca mis nostalgias. Y los músicos eran los hacedores, los que conocían el secreto de esa magia. Supuse siempre que, por ello, quienes elegían ese camino eran seres especiales, que caminaban un poco a ras del suelo, sin tocarlo, rodeados de un aura que los hacía eternamente generosos y básicamente personas serenas, abiertas, y sobre todo sensibles. Conocían el secreto de las notas!! Y para mí, hacer e interpretar música nunca puede ser un trabajo, en todo caso es una artesanía de las sensaciones. Las propias y las ajenas.
Bueno, no. Recientes sucesos me demostraron que hay quienes se llaman músicos y parecieran serlo y aún así, se descubren cerrados, intolerantes, amargos, pedestres y tan rancios como pan olvidado en una alacena.
Eso, nada más. El derrumbe de una fantasía.
Gorillaz y Bruce
1 julSi lo quieren ver con más calidad: Aquí, en la página de los realizadores; cortesía de Elefante & Maquineta.
Overload, overload, overload,
coming up to the,oh stylo, (juice)
go forth,
blossom in your soul,
when you know your heart is light,
electric is the love.when the mako flies, (a giant fish)
up from the bottom,
in your eyes,
then I know the twilight skies,
are not so broken hearted. (from the end of the line)It’s its love of electric,
it’ll be flowing on the streets,
night after night,
just to get through the week,
sometimes it’s hard.right now.
single cell, (juice)
out of depression,
rise above,
always searching,
if I know your heart,
electric is the love.there’s only one way,
let it pray a little while longer,
it’s got a way of passing through man and woman,
in another world,
in another world in the universe.
ooohhhhhhright now here’s what we got to do,
it’s its love of electric,
it’ll be flowing on the streets,
night after night,
just to get through the week,
sometimes it’s hard.that’s what I’m talking about,
love electricity,
shockwave central,
power on the motherboard,
yes.push up,
overload,
legendary,
heavy glow,
sunshine,
thunder roll,
keep this on,
yes the (…) (…) are (…) and easy,
a raw cat though raw and easy,
thunder roll,
sunshine,
work it out.right now.
La banda sonora de la noche
27 junEn la víspera del partido Argentina – México; en fútbol no hay discusión. Pero esta noche fue de ellos…
los mexicanos la rompieron…
y estos otros…
y Lila con La Mari (que me sonó muy Totó)
Mala onda
25 junNo se qué noche me enojé porque no me dejaron poner esto en pantalla más o menos gigante.
Arranqué y dije que me iba… prefirieron “We are the world”. Igual ya nos íbamos todos a dormir… debe ser difícil conciliar el sueño con tal exceso de edulcorante.
La vida es simple…
15 jul
I’ve crackled in the fire
And been called a liar.
I’ve died so many times
I’m only just coming to life.
La vida es dura… hoy lo dije como broma. Pero la verdad, a veces cansa. Cansan las frustraciones; cansa ocultarse tras máscaras de “nada me afecta”; cansa pelearla y que ganen otros; cansa ganar y darse cuenta que no era importante; cansa tratar de explicar y que efectivamente lo entiendan, pero nada cambie; cansa simular que no se pide nada, pero efectivamente esperar algo; cansa tratar de ocultarlo.
Cuesta mantener el norte de una vida, cuando se consume de a poco, día a día, sin percartarse. Cuesta vivir sin tomarla en serio y en el camino perder la alegría de gozarla. Cuesta aligerar la carga sin perder la esencia de lo importante. Cuesta ver lo importante. Cuesta explicar todo esto y que entiendan que el asunto es simple. Cuesta acomodarse al sentir más basico y universal, aceptar ser parte de una mitad “algo complicada” de la humanidad.
Me cuesta entender por qué me pasa lo que me pasa…
Al menos mi terapeuta está ganando con ello.
Woman – Neneh Cherry
You gotta be fortunate
You gotta be lucky now
I was just sitting here
Thinking good and bad
But I’m the kinda woman
That was built to last
They tried erasing me
But they couldn’t wipe out my past
To save my child
I’d rather go hungry
I got all of Ethiopia
Inside of me
And my blood flows
Through every man
In this godless land
That delivered me
I’ve cried so many tears even the blind can seeChorus:
This is a woman’s world.
This is my world.
This is a woman’s world
For this man’s girl.
There ain’t a woman in this world,
Not a woman or a little girl,
That can’t deliver loveIn a man’s world.
I’ve born and I’ve bread.
I’ve cleaned and I’ve fed.
And for my healing wits
I’ve been called a witch.I’ve crackled in the fire
And been called a liar.
I’ve died so many times
I’m only just coming to life.Chorus:
This is a woman’s world.
This is my world.
This is a woman’s world
For this man’s girl.
There ain’t a woman in this world,
Not a woman or a little girl,
That can’t deliver love
In a man’s world.My blood flows
Through every man and every child
In this godless land
That delivered me
I cried so many tears even the blind can seeChorus:
This is a woman’s world.
This is my world.
This is a woman’s world
For this man’s girl.
There ain’t a woman in this world,
Not a woman or a little girl,
That can’t deliver love
In a man’s world.
Mi santa semana
11 abrEn estos días de reflexión no pude parar de escucharlos… y podría seguir por los siglos de los siglos, amén… (ya que estamos en época…)
El valor del arte
11 jun
Ayer leí en el blog Remeras Rockeras un post a propósito de la salida del disco bossa n’Ramones. Ya había salido bossa n’Stones y bossa n’Marley. La música más anodina que se puede hacer!! Para rellenar ambientes de consultorios y motelitos que se las dan de romanticones. Pero mucha gente la compra. Decía el Herbie de las remeras que cuando preguntó a los consumidores del bossa n’Stones, ninguno oía ni Bossa ni a los Stones en sus versiones originales. Un fiasco.
¿Aprecian realmente la música como un arte en sí misma o es un adorno en su vida? Me imagino que la deben considerar algo así como el complemento perfecto para levantarse una chica o suavizar el taladro en el consultorio del dentista. Así que da lo mismo Get up Stand up por Bob Marley que por Sawa. A quién le importa pelear por sus derechos si lo que quiere es voltearse a la rubiecita de la esquina. En ese sentido Marley o los Rolling son vendidos para consumirse, no para apreciarse.
Y entonces recordé un correo que recibí hace unos días sobre un experimento que hizo el Washington Post el año pasado:
7:51a.m. Estación Plaza L’enfant del metro de Washington D.C. – Un tipo de jeans, camiseta y gorra de beisbol se paró contra la pared al lado de un basurero, saco un violín de su estuche y comenzó a tocar. Durante 45 minutos interpretó piezas maestras de la música clásica no muy conocidas. Por allí y en plena hora pico circulan funcionarios de gobierno de mediano nivel, analistas políticos, consultores, lobistas, etc. Lo que podría decirse gente con alguna formación intelectual. De las 1097 personas solo se detuvieron 7 a escucharlo al menos un minuto y 27 le dejaron dinero que sumó poco más de 32 dólares.
El intérprete era Joshua Bell, considerado uno de los mejores violinistas del mundo. Solo tres días antes había llenado la sala del Boston’s stately Symphony Hall donde se había pagado U$100 por un buen asiento. Ganador de un grammy, además fue quien interpretó la música de la película El Violín Rojo. Y justamente el violín que desenfundó ese día en el metro, fue un Stradivarius valuado en 3,5 millones de dólares, fabricado en 1713 por Antonio Stradivari en su época dorada.
{Aquí, el video en you tube de cuando tocó en el metro de Washington D.C. Y Aquí, pueden escuchar el audio completo en la página del Washington Post. (No pude subir el video de You tube, sorry!)}
El diario quiso abrir un debate sobre el valor del arte cuando se le saca de un contexto y se preguntó:
“¿Un gran músico interpretando buena música pero que nadie escucha, hace realmente algo bueno?”
Y sobre la belleza se preguntaba en un vuelo reflexivo:
“¿Es un hecho medible (Gottfried Leibniz), o meramente una opinión (David Hume), o es un poco de cada cosa, teñido por el estado inmediato de la mente del que observa (Emmanuel Kant)?
Yo creo que la cosa es más simple, o mejor la gente es más simple que eso. Al menos la gente que consume los disquitos bossas para escuchar a Bob Marley edulcorado o tiene que ir a un gran teatro en Boston, NY o Buenos Aires para decir que aprecia la buena música. Si se las “venden” apropiadamente, les entra.
… Ahh, y para los que les interesa, Joshua Bell estará en Buenos Aires el 23 y 24 de junio en el Teatro Coliseo. O estén moscas, a lo mejor se lo encuentran gratis en el estación Carlos Gardel antes de entrar al Shopping Abasto.
‘Flashback’ musical, lo que me queda de ellos
11 mar
No se si es casualidad o si estoy pasando un período especialmente nostálgico. Pero últimamente he tenido varios encuentros y re – encuentros musicales que me han teletransportado a otras épocas.
A riesgo de revelar mi edad, a lo cual me niego sistemáticamente y cada vez con más terquedad – que si lo pienso, en realidad, me juega en contra -, todo comenzó hace unos días cuando en el canal Films & Arts me detuve al escuchar una de las voces inconfundibles que marcaron tiempos mocísimos. Era Siouxsie Sioux, esa vampira inglesa que me transformaba con su voz. En realidad no se en qué, porque en mi candorosa inconciencia de entonces, había decidido que me gustaba y ya, sin ningún orden ni criterio musical.
Por esos días muchos grupos y cantantes llegaron a mi vida de manera caprichosa en casetes grabados a gusto de quien sabía. En mezclas extrañas que yo me limitaba a escuchar como cátedras del saber que hay saber, conocí a Joy division, a Nina Hagen, a Velvet Underground, a Violent femmes, a Nick Cave and the bad seeds, a X, a Roxy Music, a los Smiths, a Yello, a los Talking Heads y a un montón más que, como si hubiera quitado un tapón, ahora salen a chorros de mi memoria.
No tenía idea de qué tipo de música hacía ninguno de ellos. Solo que algunos me gustaban más que otros. Siouxsie me sedujo siempre con esa voz ronca, que venía de una profundidad que se me hacía conocida y que me emborrachaba un poco más cada vez que la escuchaba, con la oscuridad de algunos de sus sonidos, los escenarios en los que la veía, su cabello renegrido y ese maquillaje dark. Se acoplaba perfectamente a mis momentos de humor dramático y un poco rebeldes.
Y otra vez, su presencia que sigue siendo magnética, me volvió a atrapar. El concierto en Films & Arts era un reecuentro con sus banshees en el 2002. Gocé tanto de verla sin miedo a perder el peinado con el sudor, sin movimientos de diva, solo los que le marcaba lo que sentía con la música, que una hora de ella me hizo replantear seriamente el propósito que tenía de cancelar mi suscripción a la señal de cable. Quizás estos re – encuentros valían el resto de inútiles horas que pago al dope.
La semana pasada experimenté otro flashback. En un blog que he estado explorando en las últimas semanas, Bajate del auto, pelotudo, el Ringo Starr que lo escribe andaba perezoso y parece que inspirado en la lluvia colgó la canción Gypsy de Suzanne Vega. Y otra vez mis sensaciones de antaño volvieron a aparecer. Otro re – encuentro.
Su voz siempre tuvo una especie de magia apaciguadora y acompañaron momentos que se me antojaban como oasis en medio de turbulencias. Música y voz que me conciliaba conmigo misma cuando todavía no terminaba de entender ese mundo al que quería pertenecer y para el que yo todavía me sentía tan verde. El mundo de los eruditos al que yo me asomaba con ojos hambrientos. Sí, Suzanne Vega me acompañaba con buenas sensaciones.
Y para cerrar una semana de memorabilia, el domingo leí en Radar de Página 12 una entrevista con Jarvis Cocker. No fue éste un re – encuentro, sino una especie de nuevo encuentro con sensaciones familiares que alguna vez despertaron en mí esas otras voces. Encuentro con viejos conocidos a través de un desconocido.
Un par de ideas me devolvieron a esa rebeldía de antaño, a esa hambre que no logré saciar en otros tiempos:
“La cultura no debería ser un ente pacificador. No debería ser algo que uno acepte de forma pasiva. Debería ser algo disruptivo que te hace pensar y cuestionar cosas, que abre debates.
Cuando estás viendo una película en DVD el tiempo pasa y la sensación es que las cosas pasan por el costado. En vez de comprometerse con lo que uno está viendo o escuchando, es un tranquilizador.
Aunque puede ser que nuestra idea de que antes la música ‘importaba’ más, cambiaba vidas, tenga que ver con que romantizamos un tiempo donde todo costaba más, esta tonta idea de que algo tiene más valor porque es raro.”
Y me sorprendió. Porque Sí, Sí, eso era. Eso significó. Todo tenía valor porque era raro. No lo entendía muy bien pero sentía que ahí tenía que estar, la diferencia venía por ahí. Que Morrisey dijera que antes de cumplir los 40 se iba a suicidar, por algo así como que ya tenía que haber hecho lo que tenía que hacer, era transgresor. Me atemorizaba, pero admiraba su audacia. No importa que ahora ande por los 50 y siga vivito y coleando.
No importa que yo haya “torcido” mi camino y terminara siendo más caribeña que ¿rockera? ¿punkera? ¿popera? Ni idea, ahora tengo un poco más de conciencia, pero tampoco se mucho más que entonces.
Ahhhh!!!… En fin, que los hombres de mi vida me han dejado algunas cosas. Sí. Porque todo esto no se trata sino de hombres. La inevitable y eterna presencia de esa mitad que me gusta tanto. La conocidísima historia de tratar de llegarles. Esos enamoramientos que han hecho que explore caminos y sensaciones que no hubiera conocido de otro modo y que, por retazos, terminan siendo ingredientes que ya son parte de mi propia vida.
Y como siempre llego tarde a todos los “descubrimientos” musicales, Jarvis Cocker tendrá que esperar, quizás para formar parte de otro momento nostálgico. En contradicción con su propia frase:
“Quiero sentir que la gente está participando activamente en algo antes que sentir que lo está consumiendo.”
Imposible no sentir antes que lo voy a consumir si para participar tengo que pagar mínimo 200 pesos para verlo… parada!!!
Comienzo a perder el pudor para bajar música pirateada…
