Un post culposo, o sea muy mío

Estos días estoy muuuy vaga. Debería terminar unas cuantas ideas que tengo en cola para este blog, pero se atropellan en mi cabeza, me abruman un poco y termino por dejarlas para después, para cuando tenga ‘la pajarera en orden’. Y por ahora siguen desplumándose ahí arriba.

Cada tanto quisiera tener un blog como tantos otros, dedicados a chistes, anécdotas personales y tonterías varias. Que no me importe alguna incoherencia filtrada, que no importe si en el fondo nadie entiende qué quise decir, que no intente hacer pensar a nadie – aspiración un tanto petulante por demás -, que cite textual o ‘copie y pegue’, y así no tomarme el trabajo de interpretar, otra vanidosa presunción de mi parte (nótese que no utilicé el mentadísimo copy-paste; prueba de mi ‘políticamente correcta’ postura a no utilizar anglicismos si existe el equivalente en español, una petulancia más).

Hay muchos así, y debo decir que tienen decenas – cientos algunos – de comentarios y un tráfico virtual bastante más intenso que éste; máxima aspiración de periodistas, polluelos de escritores, poetas, críticos o simples exhibicionistas emocionales.

Pero bueno, no puedo con mi genio y termino siendo demasiado seria. Una aburrida, bah! Es lo que hay, que se va’cer…

Aunque me lo planteé, lo que acabo de escribir no es una crítica ‘mordaz’ a los blogs. Y aunque pensé en algunos especialmente, no los voy a enlazar porque la verdad me da fiaca entrar en conflicto con sus dueños en mi blog. Mejor me voy a pelear en los de ellos cuando tenga ganas. Este es un ‘post’ pura y llanamente culposo, porque desde el 10 de abril no escribía nada y en el fondo me mueve la misma vanidad de los polluelos arriba enunciados. Tengo miedo que mis pocos lectores terminen por abandonarlo, aunque no se si lo pueda evitar.

Hoy, como todavía sigo medio fumada por este humo que me tiene durmiendo más de la cuenta o al menos a mis neuronas, y dadas además las numerosísimas quejas que han llegado a esta casa de altos estudios, escribo para que no pierdan la costumbre de encontrar ‘algo’.

Les recomiendo el artículo Las 10 cosas malas que son buenas para la salud, publicado en la revista Live Science, que el buen blog (este sí que lo recomiendo) Ya está el listo que todo lo sabe tradujo.

Lean y después me cuentan. Yo personalmente estoy de acuerdo en que una buen ataque de ira cada tanto no está mal, pero no me pongo gusanos en una herida ni dopada. Lo del sexo y el vino tinto, ¿qué les digo? no los dejo ni que mil científicos me dijeran que acortan la vida.

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7 comentarios en “Un post culposo, o sea muy mío

  1. No hay de qué Listo, es muy interesante.
    Ajenjis, algo me dice que hay que ayudarle a la inspiración…
    Y Peralta, lo dicho, usted es un ‘dulce’. Suerte que esta semana tengo una sesión extra con mi bochóloga.

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