El dolor

papá con floresEse hombre, en otros tiempos autoritario y distante, es este viejo que sintió mi dolor y cuyas lágrimas se unieron a las mías.
Mientras mi dedo sangraba, sus lágrimas brotaban. Lloramos juntos allí sentados, indiferentes a los curiosos.
Ese dolor que pensé solo mío fue también suyo. Siempre lo fue.  
Ese hombre que es otro, pero sigue siendo mi padre, me dio su mano como siempre, me la apretó como nunca.
Fue mi confort como nunca y volvió a ser mi seguridad como siempre.
 
Pero ahora nuestro tiempo está terminando.
 
 
 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s