Otra vez Chucho! sí, Valdés

Hoy recibí un correo de prensa en el que anuncian el lanzamiento del último disco de Chucho Valdés para el mes de octubre. Me emocioné!

Leyendo la gacetilla no me quedó claro si es una compilación o nuevas versiones. La que le da nombre a este disco, “Canto a Dios” fue un tributo a las víctimas del huracán Katrina que hizo en el 2005…

“CANTO A DIOS” está integrada por cinco composiciones tituladas “Claudia”, “Nanu”, “La tormenta y la calma”, “Canto a Dios” y “Tributo a Africa (Shaka Zulu)”.

En fín… no importa. El asunto es que me contagié todo el día recordando la última vez que estuvo en Buenos Aires. No se sabe cuando presentará el disco en estas latitudes; pero que sea el motivo para dejarles algo de él, en este caso con su padre, Bebo Valdés, en un contrapunto de pianos de La Comparsa del compositor Ernesto Lecuona:

De paso nos olvidamos unos minutos de transportistas, ruralistas, kirchneristas, uribistas, chavistas y demás ‘istas’.

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La noche y Chucho Valdés!!

chucho-valdes-en-buenos-aires-dic-07.jpgEl sábado de manera casual me enteré del Festival Telecom 2007 – Arte contemporáneo en Vivo -. En realidad me enteré que Chucho Valdés se presentaba esa noche en el Auditorio Buenos Aires en el marco de ese Festival, que resultó de jazz y funk.

Desde mediados de mayo, cuando no pude verlo en el 6º Buenos Aires Jazz, había quedado frustrada. Pero en camino largo hay revancha, dicen. Y para eso, esta ciudad es especialmente propicia.

Comprimí mi sábado entero en unas pocas horas y arranqué con la ilusión de que la improvisación no se convirtiera en fuente de una nueva frustración.

La noche estaba fresca pero era brillante y la verdad se me antojaba casi mágica. Subimos corriendo la escalera que nos dirigía hacia la música. Rodeada de luces, de gente que subía y bajaba, con el viento que desordenaba mi cabello y la risa inevitable como cuando nos despachábamos con alguna picardía de niños, me sentía vital y chispeante.

Al llegar a la terraza nos topamos con el origen de la música, un alegre cuarteto que tenía bailando a todos a su alrededor. Cuatro Vientos nos recibió con una música efervescente. No los conocía, fue un inicio ad hoc, perfecto!

Llegamos sobre la hora y por poco mi temor casi casi fue premonitorio. Aunque era gratuito ya no había cupo. Pero las chispas estaban en el aire y el encanto de la noche hizo efecto. Así que triquiñuela de por medio, en cinco minutos tuvimos a Chucho Valdés a tres metros!

Ese hombre gigante en todo el sentido de la palabra ya estaba frente a su piano haciendo magia. Sonrisa eterna, vestido de blanco y con su gorra hacia atrás, tenía esa pinta típica de cubano con ese no se qué caribeño, que te hace imaginar el rumor del viento entre las palmeras y el olor a sal en una noche tibia.

Con su cuarteto, y con esos otros músicos de los que no escuché el nombre pero que dejaron el recuerdo de la gracia y la habilidad al servicio de la felicidad, ofreció un sesión musical que, para mí, fue el súmmum de deliciosas nostalgias.

Chucho ya era suficiente. Sin embargo después vendría un genial solo de batería, pero sobre todo ese soberbio despliegue con los bongós de un personaje delirante, que acompañó magistralmente con sus propios mofletes el ritmo afrocubano. Ahhh, y ese contrapunto entre desafiante y pícaro con el maestro. Poco más o menos, una pieza de buen humor cubanísimo.

Y cuando ya no esperaba más que seguir disfrutando, un regalo extra, Mayra Caridad Valdés, su hermana. Un portento de mujer, con un histrionismo y una voz que hizo que los que faltaban, se contagiaran y corearan estribillos al ritmo de su voz.

Después de no se cuánto tiempo que, en cualquier caso, hubiera sido poco, terminó. Pero cuando salimos, el viento que cada vez refrescaba más, no pudo enfriar una noche candente y feliz. Haber escuchado y bailado en vivo, casi tocando al fundador de mi recordado Irakere era un deuda pendiente. Una deuda con mi pasado y hoy, un regalo a mi presente.

irakere.jpg

P.D. Leí aquí que Irakere se reunirá el próximo año para celebrar su 35º aniversario con una gira!